Mi forma de trabajar consiste en ofrecer un espacio terapéutico seguro y personalizado donde cada persona pueda explorar sus experiencias y emociones de manera cuidada y sin juicio. En mis inicios mi formación fue cognitivo conductual, pero pronto me acerqué a la psicología humanista integradora. Esta mirada y forma de trabajo ha resultado más coherente y respetuosa para mi, ya que me permite adaptar el tratamiento a las necesidades individuales de cada paciente.
La psicoterapia integradora es un enfoque terapéutico que combina diversas técnicas y teorías para ofrecer un tratamiento personalizado. En lugar de encasillar los problemas psicológicos en categorías rígidas, esta terapia reconoce la complejidad de cada persona y busca comprender las dificultades desde múltiples perspectivas. Esto permite abordar los problemas desde su raíz, maximizando así las posibilidades de éxito terapéutico.
En mi práctica clínica utilizo esta visión integradora para acompañar a las personas en su proceso de crecimiento y bienestar. Combinando diferentes herramientas terapéuticas, como el EMDR y el mindfulness, busco crear un espacio seguro donde explorar emociones, pensamientos, conductas y experiencias. Mi objetivo es ayudar a quien acuda a mi consulta a desarrollar habilidades y recursos para afrontar sus desafíos y mejorar su calidad de vida.
A continuación, puedes ver un esquema de lo que para mí son los pilares principales del tratamiento cuando atiendo a una persona:

Si buscas una terapeuta que te ofrezca un enfoque personalizado y holístico, estaré encantada de acompañarte en este proceso